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Autores
Mexicanos:
Agustin Lara
Alberto Askenazi
Alfonso Esparza Oteo
Armando Manzanero
Felipe Villanueva
Gabriel Ruiz Galindo
Manuel M. Ponce
María Grever
Mario Ruiz Armengol
Miguel Lerdo
Ricardo Castro
Otros
países:
Estados
Unidos:
George Gershwin
Cuba:
Ernesto Lecuona
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Nació el 29 de
Septiembre de 1869 en Morelia, Michoacán y murió el 25 de Mayo
de 1941. Era sobrino de don Sebastián y don Miguel Lerdo,
quienes ocuparon altos puestos políticos de México en el siglo
XIX. Su padre, que era primo hermano de ambos, y nativo de
Veracruz, se trasladó a Morelia a mediados del siglo XIX, y
residió en Michoacán durante varios años. Ahí nació Miguel, en
la calle de la Columba, que está junto al templo que lleva el
mismo nombre, en Morelia. Al poco tiempo falleció el padre de
Miguel, quien por lo tanto quedó huérfano de padre desde muy
corta edad. Su madre decidió que siguiera la carrera
eclesiástica, por lo que lo inscribió en el Seminario de Morelia
y posteriormente en el Seminario Conciliar cuando se trasladó a
la ciudad de México. Desde que Miguel estaba en el Seminario de
Morelia y en el colegio de ese lugar, sus compañeros al darse
cuenta de su gran facilidad para la música, le insistían que les
compusiera pequeñas piezas musicales, las cuales tocaba al
piano. Cuando ya estaba en la ciudad de México, Miguel decidió
no seguir estudiando la carrera eclesiástica y prefirió ser
militar. Su madre aceptó, por lo que lo inscribió de interno en
el Colegio Militar, donde permaneció por dos años. Sirvió en el
Octavo Regimiento de Caballería; como oficial duró tres años,
pero abandonó su puesto porque le avisaron que recibiría la
herencia de su tío Don Sebastián Lerdo, expresidente de México.
pero como ésta nunca llegó, se quedó en la calle, sin dinero ni
carrera. Pasó varios meses de miseria en la ciudad de México,
hasta que se empleó como pianista en un conocido cabaret de
aquella época. Era la época en que los jóvenes que aspiraban a
ser artistas debían comenzar por esos lugares en que el ambiente
era a veces terrible y solo sobresalían aquellos con mucha
personalidad y un gran temperamento, como fue el caso de Miguel
lerdo de Tejada, quien salió de la ruina creando innumerables y
hermosas canciones, valses, polcas, mazurcas, etc. Por fin un
día pudo dejar los cabarets donde tocaba para ganarse la vida, y
formar su propia orquesta; reunió un grupo de músicos para tocar
música popular mexicana, por lo que los vistió con traje de
charro. Su conjunto pasó a la historia por ser la primera
Orquesta Típica que hubo en México, pero al ver el éxito que
tenían, inmediatamente otras personas imitaron la idea, haciendo
exactamente lo mismo. Había fundado la Orquesta Típica, era
1901. Pero desde seis años atrás era ya un compositor que
comenzaba a poner de moda canciones típicamente mexicanas. En
1895 compuso "Esther", que fue su primera mazurca, a la que
siguieron canciones y piezas que fueron muy populares en su
tiempo, como "Consentida", "Las Violetas", "Yo Soy Feliz", "Te
Amo" y "Perjura". Esta última la compuso en 1901, por lo que la
estrenó con su Orquesta Típica. Se hizo tan popular en tan poco
tiempo, que pronto estuvo en todas las fiestas patrióticas y
públicas. Esta canción fue la que más popularizó a Miguel, al
grado de que en 1902 fue invitado a dar a conocer la música
mexicana en la Exposición Panamericana de Búffalo, en los
Estados Unidos. Miguel Lerdo de Tejada formó nuevas fuentes de
trabajo para los músicos, ya que fue el primero en tocar el
piano en un cine, imponiendo la moda de que tocara un pianista
en todos esos lugares. En 1905, fue también el primero en tocar
con su orquesta en los restaurantes, con lo que logró que los
sitios más prestigiados contrataran orquestas para amenizar las
comidas. Fue con su orquesta con la que se inauguro el primer
cabaret de lujo en la ciudad de México, el restaurante Sylvain,
y poco después todos los restaurantes y cabarets de lujo tenían
orquestas. Miguel siempre fue simpático y abierto para los
amigos, por lo que tuvo muchos. Fue amigo de casi todo el grupo
de integrantes de la Revista Moderna, entre ellos, Amado Nervo,
Luis G. Urbina, Jesús E. Valenzuela, Julio Ruelas, Rubén M.
Campos, José Juan Tablada, Ciro B. Ceballos y otros, así como de
los mejores músicos de su época, como Ernesto Elorduy, Teófilo
Pomar, Salvador Pérez, Ángel J. Garrido y Ricardo García del
Arellano. En 1910 compuso su danza "Amparo", la cual dedicó a la
esposa del vicepresidente de la República, Don Ramón Corral. Su
fama siguió en ascenso constante hasta el gobierno del General
Huerta, quien lo comisionó para formar la Banda Típica de los
Cuerpos Rurales, organizada con cantantes y con todos los
instrumentos que estaban de moda en México en esa época. Daba
audiciones en Chapultepec los domingos y días festivos. Esta
actividad duró varios años, en que actuaba ante su público, que
lo aclamaba siempre. Fue uno de los primeros mexicanos que
dieron a conocer la música mexicana en el mundo y también el
traje de charro, ya que viajó con su orquesta por varios países.
Hizo una gira en 1928 y 1929 que duró un año, en la que recorrió
las más importantes ciudades de los países de América. A su
regreso a México en 1929, fue designado por el Presidente Portes
Gil, Director de la Orquesta Típica de Policía, que estaba
compuesta por setenta y dos miembros, con ella participó en
varios eventos internacionales, como la exposición de Chicago de
1933 y 1934 y luego en Washington. Sus más cercanos amigos eran
Felipe Llera, quien fue el principal intérprete de sus
canciones, y sin duda alguna Mario Talavera, a quien llamaba su
hermano espiritual. Además de las obras ya mencionadas, compuso
"México Bello", "Beata", "El Faisán", "Vas Diciendo", "Tú Bien
lo Sabes", etc. La edad y el cansancio lo obligaron a disminuir
sus actividades y la muerte lo sorprendió el 25 de Mayo de 1941,
en la ciudad de México, fue sepultado en el Panteón Francés de
la misma ciudad. Una anécdota curiosa, aunque algo macabra de la
vida de este destacado compositor, era narrada por Mario
Talavera después de que ya había fallecido Miguel Lerdo de
Tejada. Decía que cuando Miguel quedó huérfano de padre, sus
tíos, que no querían fomentar su vocación por la música,
escondieron la llave del piano de la casa en el bolsillo del
saco que traía puesto el cadáver de su padre. El niño al
enterarse de esto, decidió sacarla de ahí y aprovechando un
momento en el que quedó sólo con su padre, la sacó. Le hizo
creer a su familia que él no se había percatado de dónde la
habían puesto, y únicamente tocaba cuando se quedaba
completamente sólo en su casa. Los vecinos, desconcertados,
afirmaban que era el espíritu del difunto quien volvía para
tocar el piano, ya que Miguel lo hacía tan bien como su padre. |